Precalentamos el horno a 190ºC (170ºC con ventilador).
Mientras la mantequilla se templa y los centros de Nutella se endurecen, pesamos la harina junto con el resto de ingredientes secos: el almidón de maíz, la levadura, el bicarbonato y la sal, y, en otro recipiente, prepararemos los azúcares y el extracto de vainilla.
Cuando la mantequilla esté templada la vertemos sobre los azúcares y la vainilla y batimos con un batidor de varillas o un tenedor 1 o 2 minutos, para disolver ligeramente el azúcar. Añadimos el huevo y batimos un par de minutos más, hasta que la mezcla sea homogénea y brillante y haya blanqueado un poco.
Tamizamos sobre esta mezcla los secos (harina, levadura, bicarbonato y sal), añadimos el chocolate en trocitos y con ayuda de una lengua o una cuchara grande, integramos todos los ingredientes lo justo para que sea homogénea, pero sin amasar. Si lo amasamos, desarrollaremos el gluten y nuestras galletas quedarán duras.
Dividimos la masa en 10 bolitas de 50 gramos. Con el dedo hacemos un hueco en el centro de cada bola, donde colocamos el centro de Nutella una vez esté congelado, y repartimos la masa alrededor de él para que no quede al descubierto y se salga al hornearlas.
Una vez rellenas las 10 galletas, metemos la masa en el congelador al menos 10 minutos.
Repartimos las galletas en una bandeja de horno dejando al menos 5 o 6 cm entre ellas, ya que se expanden al cocinarlas. Horneamos 12 o 13 minutos y dejamos enfriar 15 minutos más.